La
hija de Allende encabeza cruzada contra Embajador
de
Venezuela y voto por sillón del Consejo de Seguridad
por
Ernesto Carmona
La
diputada Isabel Allende, a quien no debe confundirse con la escritora homónima,
encabeza una suerte de cruzada dentro del PS contra el gobierno de Venezuela
asegurando que éste ''ha sido un factor de intervención hacia otras
naciones, que a mí me molesta profundamente", informó hoy el diario
electrónico www.ElMostrador.cl. "Además creo que el embajador Víctor
Delgado no tiene nada que hacer en Chile'', añadió la hija de Salvador
Allende, cuya herencia ética le permitió incorporarse a la clase política.
Desde
que estalló el incendio que prendió el ministro subrogante de RREE Alberto
Van Klaveren con el "affaire Delgado", gran parte de la clase política
de
la Concertación
de Partidos por
la Democracia
que sustenta al gobierno de la socialista Michelle Bachelet se ha
radicalizado contra Hugo Chávez. Hoy levantan la tesis de la abstención en
la votación secreta del 16 de octubre, mientras recrudecen las intrigas y
noticias falsas como la defección del apoyo del Mercosur en favor de una
fantasmagórica candidatura "alternativa" a Guatemala de Uruguay e
incluso otra del propio Chile, desmentida por el gobierno.
En
cambio, para el senador Alejandro Navarro, también del PS, en Chile
gobierna una socialista pero las relaciones exteriores del Estado la maneja
la DC.
Añadió
que “el lobby DC contra el gobierno de Chávez es incomprensible” y que
“la petición de la salida de embajador venezolano está sentado un
peligroso precedente, ya que después de esto tendremos que medir a varios
con la misma vara”.
El
parlamentario dijo que "existen canales diplomáticos reservados para
hacer ver discretamente la eventual salida de un embajador. Al hacerlo público
se esta construyendo el escenario para justificar que Chile no votará por
Venezuela, esta es la 'operación abstención' que algunos sectores de
la DC
están impulsando, para tratar de lograr la ratificación por parte de Chile
del Tribunal Penal Internacional (TPI), sin sanciones de los EEUU, a cambio
de que no votemos por Venezuela. Esto es muy grave pues en los tres cargos
de dirección del ministerio no se encuentra representada la visión de los
socialistas sobre América Latina y nuestras relaciones vecinales".
Según
Susana Jaramillo de El Mostrador, la única excepción a la unanimidad de la
dirigencia Democracia Cristiana (DC) sería el senador Jorge Pizarro, aunque
también pide la cabeza de Delgado. Jaramillo añadió que "en el
Partido Por
la Democracia
(PPD), el Partido Socialista (PS) y el Partido Radical Social Demócrata (PRSD)
la situación varió en forma profunda una vez que el embajador hiciera
duros comentarios contra la falange [PDC] y su pasado histórico golpista,
incursionando de paso en la política interna de Chile".
Raseros
distintos
Pareciera
que las "ofensas" al "pasado histórico golpista" de los
demócrata cristianos terminaron por tocar hasta a las víctimas de aquel
golpe militar de Pinochet de 1973. El surrealismo chileno condujo al enojo
de la clase política por las alusiones de Delgado al apoyo DC al golpe
contra Chávez de 2002, pero ha tenido la misma reacción cuando algún
embajador medio rubio y de ojos azules, como Craig Nelly de EEUU, amenazó
con represalias económicas si Chile ratificaba el Tratado de
la Corte Penal
Internacional.
Tampoco
hubo histeria cuando los más altos jefes de la diplomacia y el estado
venezolano aludieron la misma cuestión. Por ejemplo, Delgado no fue el
primer venezolano en aludir el papel de los demócrata-cristianos chilenos y
de
la ODCA
,
la Organización Demócrata
Cristiana de América, en el golpe orquestado por EEUU en la tierra de Bolívar.
Meses antes lo hicieron el ex canciller Alí Rodríguez Araque y el
vicepresidente José Vicente Rangel.
En
el Mercurio del 22 de junio de 2006, página C4, en una entrevista (al
parecer, telefónica) de Bernardita Marino, de Emol, al entonces canciller
Rodríguez, la periodista preguntó:
–¿Cómo
ve la petición de
la DC
chilena, de que Chile no vote por Venezuela argumentando que no es el
candidato que representa mejor a la región?
Y
ésta fue la respuesta del jefe de la diplomacia de Venezuela:
–Tengo
entendido que esas voces, que con mayor ardor se están emitiendo en Chile,
fueron las mismas que apoyaron el golpe de Estado en Venezuela (abril de
2002), y que abogaban por el reconocimiento de la brevísima dictadura del
señor (Pedro) Carmona". No quiero intervenir en asuntos internos,
porque eso corresponde definirlo soberanamente a los chilenos".
Casi
un mes después, el cuerpo dominical de Reportajes de
La Tercera
del 16 de julio 2006, páginas 14-15, publicó una entrevista de Francisco
Artaza al Vicepresidente José Vicente Rangel:
–¿El
tipo de liderazgo que Chávez desea tener en la región pasa por la
intromisión en asuntos internos de otros países?
–En
absoluto. Y si me van a hacer alusión a lo que pasó con las declaraciones
del presidente Chávez sobre Chile y la mediterraneidad boliviana, les digo
que ése es un tema completamente superado. Creo que en beneficio de la
relación histórica que hay entre Chile y Venezuela esas cuestiones no
deben estar en el tapete. Es como si insistiéramos en que fue sospechosa la
actitud de
la Cancillería
chilena durante el golpe de estado contra el presidente Chávez. (1) Borrón
y cuenta nueva, porque entre chilenos y venezolanos no pueden haber
recuerdos desagradables.
A
Delgado le preguntaron: ¿Considera a
la DC
como la piedra de tope para que el gobierno chileno no exprese su apoyo a
Venezuela? Y esta fue su respuesta:
–
La posición de
la Democracia Cristiana
con Chávez es la misma que tuvieron con el Presidente Allende. No me extraña
esa actitud,
la DC
se opuso al proyecto socialista, progresista y renovador del Presidente
Allende y se opone al mismo proyecto del Presidente Chávez. Hay una
organización internacional que se llama
la ODCA
(Organización Demócrata Cristiana de América) cuyo presidente es el
esposo de la señora Soledad Alvear, señor Gutenberg Martínez, y esa
entidad apoyó el golpe de Estado en Venezuela.
Chávez
no le gusta a la clase política criolla, menos lo que está haciendo en su
país ni lo que dice en foros como
la ONU.
Pero
la histeria de la diplomacia de Chile S.A. pudiera arriesgar buenos negocios,
porque el dinero de Venezuela compra mucho más de lo que Santiago importa.
Si los más altos jefes de la diplomacia y del estado venezolano dijeron
tres meses antes por la prensa chilena más o menos lo mismo que Delgado y
viendo cómo hay jefes en
la Cancillería
comoVan Klaveren manejando las relaciones entre Estados por la prensa como
si fueran personajes de la farándula, la pregunta es ¿por qué nadie de la
jerarquía de Van Klaveren abrió la boca ante los dichos de Rodríguez y
Rangel? Tal vez sea porque el hilo siempre se corta por lo más
“Delgado”… ¿o acaso el hilo negro es más vulnerable?
Negocios
y oportunismo político
El
diario
La Tercera
se ha vuelto más agresivo que los 23 periódicos de la cadena El Mercurio
contra el Embajador y el asiento en
la ONU
, manteniendo su campaña en primera página. La explicación podría estar
en los intereses que su dueño, Alvaro Saieh, posee en Venezuela:
Según
el diario económico Estrategia, del 4 de septiembre 2006: "El Grupo
Saieh lleva diez años en Venezuela, desde que adquirió el Banco
Consolidado en US$130 millones. Posteriormente, en 1998, compró el Banco
del Orinoco, con fuerte presencia en el norte del país. CorpBanca Venezuela
tiene un 2% de participación de mercado, 630 mil clientes, 1734 empleados,
activos por US$932 millones, depósitos por US$727 millones y una
rentabilidad superior al 35%. Tiene 110 sucursales y 330 cajeros automáticos,
bastante más que las 66 oficinas y los 110 cajeros existentes en Chile. Se
repite el fenómeno en rentabilidad, pues acá alcanza un 9%. Además,
mientras en nuestro país la participación en tarjetas de crédito sólo es
de un 1,9%, allá llega a 9% a través de la aspiracional CorpBanca Amex y
CorpBanca American Express.
"Caminando
por Caracas se pueden encontrar tantos bancos como farmacias en Santiago. La
competencia ha obligado a la filial venezolana a fijar un plan de inversión
de US$12 millones para remodelar sus sucursales y modernizar los sistemas
informáticos. Tal como en Chile, la prioridad es el crecimiento en
personas, no sólo enfocados en la capital, sino también mirando a regiones,
ya que, como explica Chamorro [Claudio, gerente de Planificación de Corp
Banca], "la actividad económica no está tan centralizada como en
Chile". A cargo de este plan está Hernán Santamaría, quien cuenta
con una amplia experiencia de 35 años en el sector bancario, 20 de ellos en
Citibank, cinco como consultor y diez en Corp Group" (Ver http://www.estrategia.cl/histo/200609/04/ambito/saieh.htm).
El
diputado Marcelo Díaz, identificado con el ala “izquierda” que lidera
el presidente del PS, senador Camilo Escalona, desearía “que Chávez
retire al embajador u otra medida, y otros como el senador radical Guillermo
Vásquez, que fue partidario de apoyar a Venezuela, ahora se inclina por la
abstención”. Las “fuentes confiables” de Jaramillo indican que varios
dirigentes y parlamentarios “se dieron vuelta” y ahora son partidarios
de la abstención. Uno que otro pone como precio el retiro de Delgado. Pero
nadie garantiza que el sacrificio del diplomático no sea gratis para
Venezuela.
Isabel
Allende dijo: “Yo soy crítica a la actitud que ha tenido el jefe de
Estado del país caribeño porque ha sido un factor de intervención hacia
otras naciones, que a mí me molesta profundamente, pues es básico el
respeto en cuanto a la convivencia de todos los países”. La diputada del
“sector renovado PS” indicó que las expresiones del embajador “son
declaraciones que son injustificables, sin sentido y que no le hacen bien a
las relaciones entre ambos países”. Dijo que “sería bueno que el
Presidente Chávez retire a su embajador porque éste no tiene nada que
hacer en Chile. No es aceptable que él se haya entrometido en asuntos
internos y que haya criticado a
la Democracia Cristiana
”.
El
jefe de los senadores PPD Roberto Muñoz Barra dijo que “si hay una posición
contraria a Chávez, ello no tiene nada que ver con el pueblo venezolano,
por el cual Chile tiene un gran cariño, pues hemos tenido una relación
histórica muy buena en aspectos culturales, económicos y políticos. No
apoyar a esta nación en
la ONU
no tiene nada que ver con que tengamos que obedecer los intereses
norteamericanos, sino que fundamentalmente por una línea negativa del
mandatario extranjero con el resto de América Latina”.
Muñoz
Barra aclaró mejor su postura: “Resulta insostenible votar por alguien
que no da garantías en el continente, y no me cabe dudas que con la
impronta de Chávez se puede convertir esta instancia poco seria y confiable
que tienda más a perjudicar que a beneficiar a los países de América”.
“El
hecho de que aún no haya aparecido un país de consenso, que había sido la
estrategia ideal de Chile, pudiendo haber sido Uruguay, Costa Rica u otro,
determina que lo aconsejable sería que nuestro país se abstuviera para no
aparecer como un Estado obediente a los intereses de Estados Unidos, pero
también con mucha autonomía ante estos liderazgos, como el de Chávez, que
constituyen una versión nueva de un tipo de autoritarismo al que se llega
por la vía democrática, pero posteriormente se va usando el poder de un
modo autoritario”, resaltó.
Voces
disidentes de
la Concertación
El
senador Navarro fue una de las escasas figuras públicas del PS que se
atrevió a disentir. Para Navarro "hay gente equivocada -dijo- que
quiere demostrarle a Condolezza Rice que los chilenos somos 'buenos alumnos'
y castigamos a los adversarios de la administración Bush. Nos parece grave
que se establezca relaciones con países sudamericanos con este tono y con
esta rigidez, quedando en evidencia, como lo hemos dicho, que no se utiliza
la misma vara y el mismo criterio con países poderosos como los Estados
Unidos".
El
senador Navarro calificó de "inaceptables" los dichos del
canciller reemplazante Van Klaveren de que el problema es con el embajador
de Venezuela y no con el gobierno del Presidente Chávez. Dijo que el
venezolano solicitó disculpas y Van Klaveren, quien al parecer se enteró
de tales explicaciones por la prensa y la radio a los pocos minutos, “no
las acepta y endurece la postura de
la Cancillería
”.
“¿Qué
se busca con estas declaraciones?, preguntó Navarro. “¿Encerrar al
gobierno de Venezuela para que un simple entredicho continúe escalando y se
transforme en un conflicto bilateral? Pedir la salida de un embajador
acreditado ante nuestro país no es poca cosa. ¿Por qué insistir públicamente
en ello? ¿Hasta donde se quiere hacer llegar el conflicto?". También
resulta sorprendente la rápida sintonía entre Van Klaveren y los medios de
prensa, en una suerte de “diplomacia periodística”. La fijación de Van
Klaveren con Delgado parece animadversión personal, quizás surgida
anteriormente en alguna eventual discusión entre ambos en alguna recepción
diplomática
Navarro
explicó que "no existe ningún precedente durante los gobiernos de
la Concertación
en donde se haya tratado con tanta dureza pública a un embajador de un país
sudamericano acreditado en Chile”. Dijo que “esto no es casual, pues con
este método se busca generar un conflicto bilateral con Venezuela. Chile
tiene todo el derecho a solicitar explicaciones o exponer sus puntos de
vista, pero esto se debe hacer privilegiando el diálogo y la búsqueda de
entendimientos y por canales diplomáticos.
Para eso sirve la diplomacia". El legislador añadió que
solicitará la comparecencia del Canciller en
la Comisión
de Relaciones Exteriores del Senado “para que entregue explicaciones sobre
el lamentable manejo de esta situación".
“Diputados
díscolos”
Este
fin de semana viajarán a Venezuela cinco diputados llamados "díscolos"
porque vienen cuestionando la política exterior del gobierno. La delegación
parlamentaria oficiosa, que visitará las instalaciones de
la Faja Petrolífera
del Orinoco, desea conocer el proceso social y político que impulsa la
administración Chávez anteriormente viajó a Bolivia, provocando las iras
de
la Cancillería
por "su intromisión".
El
grupo está integrado por legisladores de diverso signo político, como el
Marcos Enríquez-Ominami Gumucio; Alejandro Sule, del Partido Radical;
Sergio Aguiló, PS, quien vivió en Venezuela (al igual que Sule); René
Alinco, del PPD y de quien se dice que es el único obrero en el parlamento
chileno; y Eduardo Díaz, joven diputado DC y súper "díscolo",
porque con este viaje, desafía a los sectores de derecha de su partido.
Curiosamente,
El Mercurio también ha publicado cartas de personas comunes y corrientes
que expresan críticas a la actitud de
la Cancillería
desde la óptica del sentido común del ciudadano de “a pie”. “Me
parece desproporcionada la reacción asumida por
la Cancillería
chilena en contra del embajador venezolano, Víctor Delgado (bastaba con
aceptar las disculpas públicas expresadas por él)”, escribió el lunes
Gabriela Prado R., psicóloga.
“Este
tipo de reacciones un tanto convulsivas hablan muy mal de nuestra siempre
equilibrada diplomacia, y la ponen en un mal pie, fundamentalmente porque se
hace evidente su politización en desmedro del interés nacional
caracterizado por nuestra reputada cortesía en este ámbito”, añadió.
“Constituye un hecho lamentable, pues nos estamos involucrando más de la
cuenta en una situación internacional que poco nos compete y que nos traerá
consecuencias negativas”.
Otro
lector, identificado como Alberto Espinoza Pino, abogado, escribió esta
carta el domingo: “Es cierto que el principio de no intervención en
asuntos internos constituye una regla de la diplomacia y de las relaciones
entre los estados. Por ello son reprochables las palabras del embajador de
Venezuela. Pero no es menos cierto que las palabras del embajador Delgado
tienen el valor de una verdad histórica inconcusa: el partido Demócrata
Cristiano formaba, junto con los partidos de la derecha, parte de una
coalición opositora al gobierno del Presidente Salvador Allende y
la Unidad Popular
, y no sólo opositora sino que además respaldó, salvo honrosas
excepciones, el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Esta verdad
duele tanto a los demócrata-cristianos como a los militantes socialistas
que hoy son sus aliados en
la Concertación
, y su recuerdo hará "pagar el pato" al embajador Delgado bajo el
pretexto de la norma del derecho internacional de no intervención en política
interna.
Notas:
(1)
GOBIERNO DE CHILE LAMENTA ALTERACIÓN DE INSTITUCIONALIDAD
EN
VENEZUELA
Viernes
12 de abril de 2002.-
La Cancillería
da a conocer la siguiente: Declaración del
Gobierno de Chile
Ante
los hechos ocurridos en las últimas horas en Venezuela, el Gobierno de
Chile lamenta que la conducción del Gobierno venezolano haya llevado a la
alteración de la institucionalidad democrática con un alto costo de vidas
humanas y de heridos, violentando
la Carta Democrática
Interamericana a través de esta crisis de gobernabilidad.
A
su vez, insta a la normalización de la institucionalidad democrática, a la
mantención de los tradicionales principios democráticos de Venezuela y a
que se adopten las medidas necesarias para convocar a la brevedad a
elecciones libres.
Fuente:
http://www.minrel.gov.cl/webMinRel/home.do?sitio=1