| Desde Santiago - 25 septiembre 2006 Intriga
contra el embajador de Venezuela
La
verdad ¿duele?
Por
Ernesto Carmona
El
Embajador de Venezuela Víctor Eloy Delgado Monsalve fue la primera víctima de
la indefinición de Chile sobre el sillón vacante en el Consejo de Seguridad
ONU. Casi todos los países ya se decidieron por Venezuela o por EEUU, es decir,
Guatemala, pero si todavía no se sabe como será el voto (secreto) de Chile,
tampoco debería resultar extraño porque aún no sabemos cómo votó en mayo en
el Consejo de Derechos Humanos ONU. Lo cierto es que el voto en
la ONU
se convirtió en un tema candente de la agenda política doméstica.
Delgado
fue acusado de ofender a la presidenta del partido Demócrata Cristiano,
senadora Soledad Alvear, promotora pública del voto a favor de EEUU en
la ONU
, pero en estricto rigor su nombre lo trajo a colación el periodista que lo
entrevistó. El mismo día que Hugo Chávez habló del diablo y el azufre en
la ONU
, su embajador fue víctima de una manipulación mediática de Terra,
La Segunda
y El Mercurio.
Tal
como estaba calculado, ese mismo día hubo una reacción histérica de
la Cancillería
, con el apoyo espontáneo del eje del mal criollo, o sea
la UDI
, RN, la derecha DC, la derecha PPD y todo aquello que si no huele a azufre
hiede a pinochetismo sin Pinochet, un olor que proviene incluso desde sectores
que adversaron a su dictadura y hoy exhiben un diploma falso de progresistas o
no-reaccionarios.
Así
como en EEUU se unieron republicanos y demócratas para satanizar a Chávez
porque, en realidad, Bush no sería el diablo ni olería a azufre, aquí en
Chile ocurrió algo similar. Parecido pero no igual porque en EEUU por lo menos
la cadena CNN le dio tribuna a Chávez y a su canciller, Nicolás Maduro.
El
primer paso en la trampa que pisó Delgado fue una entrevista con José Luis
Riffo M., de Terra.cl. La nota habría pasado desapercibida si inmediatamente no
aparece en
La Segunda
, El Mercurio y Cia. De paso,
la Cancillería
tomó decisiones super rápidas basadas en información sesgada de la prensa de
Agustín Edwards, quien ya manipula varias agendas gubernamentales.
Y
a diferencia de lo acontecido con el Papa, aquí no se acepta la explicación de
Delgado de que no pretendió
ofender ni inmiscuirse en política interna. El Embajador de EEUU dice
constantemente lo que Chile debe o no hacer, pero nadie se queja. Gran parte de
la clase política interviene a diario en la política de Venezuela, a cada rato
opinan que Chávez es un dictador que no permite la libertad de prensa e invitan
a personajes de la oposición para que desprestigien su gobierno, pero nadie
reclama, ni siquiera Venezuela.
Pero
¿qué fue lo dijo Delgado?:
Terra:
Pero el voto de Chile sigue siendo
importante para Venezuela.
Delgado:
Nosotros hemos sido muy respetuosos. Yo como venezolano aspiro a que Chile nos
apoye, pero si
la Presidenta
determina no votar por Venezuela, en ningún momento eso va a afectar nuestra
relación. Son 190 países y si en estos momentos tomáramos una fotografía de
los que se han pronunciado a favor nuestro, nos hace ser optimistas. No estamos
enfrentándonos a Guatemala, estamos enfrentándonos al imperio porque los
Estados Unidos no quieren que Venezuela sea parte del Consejo de Seguridad y están
ejerciendo todo su poder para impedirlo.
Terra:
¿Usted cree que Chile ha recibido
presiones de parte de Estados Unidos?
Delgado:
Sería una falta de respeto pensar que
Chile será influenciado, porque
la Presidenta
lo ha dicho: la decisión la toma ella, la posición de Chile es de autonomía
y no acepta ningún tipo de presión, lo que nos deja muy satisfechos.
Terra:
¿Tampoco presiones internas, de los
mismos partidos de
la Concertación
o de la oposición?
Delgado:
A mí me ha sorprendido que en ningún
otro país del mundo, el apoyo a Venezuela se haya convertido en algo de discusión
interna, como ocurre en Chile. Veo que hay una discusión permanente respecto a
si un partido o la presidenta de un partido están a favor de Venezuela.
Terra:
¿Por qué cree que el apoyo de Chile a Venezuela despierta tanto interés entre
los partidos políticos?
Delgado:
No tengo la respuesta. Yo me he preguntado muchísimo eso y me llama
poderosamente la atención. En todos los países, la política exterior es
manejada por el Presidente y es increíble cómo este tema se ha transformado en
un toma y dame. Estamos conociendo quiénes son nuestros verdaderos amigos y
muchos de los que se oponen al ingreso de Venezuela al Consejo de Seguridad,
apoyaron el golpe de Estado a Chávez en abril del 2002.
Terra:
¿Se refiere a la presidenta de
la DC
, Soledad Alvear, que en aquella época era la canciller de Chile?
Delgado:
El día 12 de abril de 2002, el comunicado del Departamento de Estado
norteamericano, apoyando el golpe de Estado contra Chávez fue el mismo texto de
la Cancillería
chilena. Es bastante casual.
Terra:
¿Considera a
la DC
como la piedra de tope para que el gobierno chileno no exprese su apoyo a
Venezuela?
Delgado:
La posición de
la Democracia Cristiana
con Chávez es la misma que tuvieron con el Presidente Allende. No me extraña
esa actitud,
la DC
se opuso al proyecto socialista, progresista y renovador del Presidente Allende
y se opone al mismo proyecto del Presidente Chávez. Hay una organización
internacional que se llama
la ODCA
(Organización Demócrata Cristiana de América) cuyo presidente es el esposo
de la señora Soledad Alvear, señor Gutenberg Martínez, y esa entidad apoyó
el golpe de Estado en Venezuela.
Comentario:
Primero
y principal, Delgado no mencionó a Soledad Alvear, senadora y presidenta del
Partido Demócrata Cristiano, que en este caso sería la víctima de las ofensas,
como Bush en EEUU. Lo hizo Terra.
El
comunicado de
la Cancillería
chilena del 12 de abril de 2002 existió. Todavía está en la página web del
ministerio de RREE (Ver http://www.minrel.gov.cl/webMinRel/home.do?sitio=1)
(1). El gobierno de Chile, constituido por partidos que lucharon contra una
dictadura militar, justificó en menos de 24 horas el golpe militar de EEUU en
Venezuela. El Presidente era Ricardo Lagos y en
la Cancillería
estaba Soledad Alvear, quien ha presionado públicamente para que el gobierno
vote contra Venezuela en
la ONU.
Son
hechos reales, no ofensas.
También
es verdad que en el golpe en Venezuela participaron
la Organización Demócrata
Cristiana Americana (ODCA) y el partido demócrata cristiano local, llamado
Copey. José Rodríguez Iturbe, secretario general de
la ODCA
, fue canciller del gobierno de 24 horas que surgió del golpe militar. Apoyaron
también a esa dictadura efímera muchos otros copeyanos como José Curiel. José
María Aznar, entonces jefe de gobierno de España y su Partido Popular,
afiliado a
la ODCA
, apoyaron con entusiasmo el golpe. Que Soledad Alvear esté casada con
Gutenberg Martínez, presidente de
la ODCA
, es casi una noticia para las páginas sociales.
También
está en la historia política reciente que
la DC
chilena apoyó el golpe militar de Pinochet contra Salvador Allende, con la
honrosa excepción de 13 personas que arriesgaron su libertad para pronunciarse
contra la ruptura institucional de Chile el día 13 de septiembre de
1973, a
las 48 horas, cuando reaparecieron los diarios. Entre esos 13 hombres notables,
que pasaron a la historia de la decencia, se encuentran el actual ministro del
Interior de Michelle Bachellet, Belisario Velasco, y el embajador en Venezuela,
Claudio Huepe. Y muchos otros fallecieron, entre ellos los líderes
fundacionales de
la DC Bernardo
Leighton Guzmán y Radomiro Tomic Romero.
Amplios
sectores progresistas de la sociedad chilena se solidarizaron con Delgado, tales
como el senador PS Alejandro Navarro, el diputado radical Alejandro Sule y
numerosas personalidades de ese partido que distribuyeron un comunicado. También
lo hicieron el Partido Comunista y muchísimas individualidades que asistieron a
un seminario el viernes convocado por
la Embajada
sobre El actual proceso de cambio en Venezuela, al que concurrió el diputado
caraqueño Rodrigo Cabezas Morales, quien ejerce también la docencia en su país.
Pero
claro, la verdad duele. Y la historia también causa dolor… e incluso cierto
nerviosismo, en personajes como Soledad Alvear, en la derecha de
la DC
, El Mercurio, los próceres del pinochetismo sin Pinochet, la derecha de
la Concertación
gobernante y de todo lo más reaccionario de la chilenidad. Con estas cartas
sobre la mesa, el gobierno tiene que definir de una vez cómo votará en el
Consejo de Seguridad. Y las palabras de Delgado fueron mucho menos
intervencionistas que las frecuentes opiniones (y mentiras) que los seguidores
de Washington vierten en Chile a cada rato sobre Venezuela.
La
pretendida injerencia en los asuntos internos no es más que un pretexto de cara
al voto en
la ONU.
En
Chile existe nominalmente un gobierno socialista, porque
la Presidenta
pertenece al partido que lleva ese nombre, pero en el ejercicio del poder real
co-participan otros sectores, que controlan también la economía, la televisión
y los grandes medios de comunicación. No ganaron las elecciones, pero tampoco
se nota que las hayan perdido. Y, claro, a esa gente no le gustan Chávez ni lo
que pasa en Venezuela, no sólo por ideología sino que también subyace una
cierta dosis de racismo, ya expresado en varias opiniones públicas. Falta por
saber qué decidirá Chávez respecto a la petición de que se vaya su Embajador
en Santiago y cómo y cuando decidirá Bachelet el voto en
la ONU.
Notas:
(1)
GOBIERNO DE CHILE LAMENTA ALTERACIÓN DE INSTITUCIONALIDAD
EN
VENEZUELA
Viernes
12 de abril de 2002.-
La Cancillería
da a conocer la siguiente: Declaración del
Gobierno de Chile
Ante
los hechos ocurridos en las últimas horas en Venezuela, el Gobierno de Chile
lamenta que la conducción del Gobierno venezolano haya llevado a la alteración
de la institucionalidad democrática con un alto costo de vidas humanas y de
heridos, violentando
la Carta Democrática
Interamericana a través de esta crisis de gobernabilidad.
A
su vez, insta a la normalización de la institucionalidad democrática, a la
mantención de los tradicionales principios democráticos de Venezuela y a que
se adopten las medidas necesarias para convocar a la brevedad a elecciones
libres.
Fuente:
http://www.minrel.gov.cl/webMinRel/home.do?sitio=1
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