AMÉRICA
LATINA
LA
CRISIS NO RESUELTA
Frida
Modak
Más
allá de la voluntad y los deseos de los paises
latinoamericanos, la crisis creada por la incursión armada de
tropas colombianas en territorio ecuatoriano no está resuelta,
pese a los acuerdos adoptados en dos instancias, la Organización
de Estados Americanos, OEA, y el Grupo de Río. Los textos son
claros en rechazar la violación a la integridad territorial
de Ecuador y de cualquier país y reiteran la plena vigencia
de los artículos que así lo señalan tanto en la Carta de
las Naciones Unidas como en la de la OEA, pero el del Grupo de
Río fue más contundente.
Junto
con tomar nota, punto 3, de las disculpas del mandatario
colombiano al Gobierno y al Pueblo de Ecuador, en el punto
cuarto se señala que Registramos también el compromiso del
Presidente Alvaro Uribe en nombre de su país de que estos
hechos no se repetirán en el futuro bajo ninguna
circunstancia, en cumplimiento de lo que disponen los artículos
19 y 21 de la Carta de la OEA. En el punto 6 se recuerda que
el artículo 19 de la Carta de la OEA no sólo se
refiere al uso de la fuerza y se lo reproduce:
Ningún
Estado o Grupo de Estados tiene el derecho de intervenir,
directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los
asuntos internos o externos de cualquier otro. El principio
anterior excluye no solamente la fuerza armada, sino también
otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la
personalidad del Estado, de los elementos políticos, económicos
y culturales que lo constituyen. En el punto 9 se dice
Reiteramos nuestro más firme compromiso de combatir las
amenazas a la seguridad de todos sus Estados, provenientes de
la acción de grupos irregulares o de organizaciones
criminales, en particular de aquellas vinculadas a actividades
del narcotráfico. Colombia considera a esas organizaciones
como terroristas.
Esto
nos lleva al fondo del asunto porque implica que de acuerdo al
artículo 19 que hemos reproducido nos guste o no la
personalidad de un Estado, nadie tiene derecho a intervenir en
sus asuntos por ningún medio, derecho que Estados Unidos se
ha arrogado respecto a numerosos paises de la región, por no
decir todos, y se sigue arrogando ahora acerca de Venezuela y
Cuba, especiamente. Y por último, se especifica que sólo
Colombia considera terroristas a los grupos irregulares, a las
organizaciones criminales y a las vinculadas al narcotráfico.
Las
diferencias entre esta resolución y la de la OEA son
atribuibles a un hecho que hay que consignar: el Grupo de Río
es de origen exclusivamente latinoamericano y a él se han
sumado en los últimos años países caribeños. Es más, este
grupo nació en México, concretamente en una reunión
efectuada en Acapulco, bajo el nombre de Mecanismo Permanente
de Consulta y Concertación Política e incluyó a los países
del Grupo de Contadora y del Grupo de Apoyo a Contadora, todos
los cuales contribuyeron a evitar la guerra generalizada que
Estados Unidos proyectaba desatar en Centroamérica. Se dice
que la canciller mexicana tuvo una importante participación
en la redacción de la resolución aprobada en Dominicana.
LA
SEGUNDA PARTE
Aunque
las resoluciones son claras, el problema no está superado
porque el objetivo estadunidense es utilizarlo para terminar
con los gobiernos que no le gustan. Los computadores
atribuidos al dirigente de las FARC muerto en el bombardeo
colombiano a Ecuador se han convertido en el nuevo punto de
discordia. El gobierno de Colombia ha lanzado graves
acusaciones a sus pares de Ecuador y Venezuela, argumentando
que corresponden a escritos que habría encontrado en esas
computadoras , pero hasta el lunes recién pasado solamente la
policía colombiana y el FBI estadunidense habían tenido
acceso a su contenido, lo que los ha puesto en
tela de juicio.
Entrevistado
por una emisora chilena, el Secretario General de la OEA no
avaló los supuestos documentos encontrados en el computador,
se limitó a decir vagamente que la tecnología podría
permitir que se determinara de qué computadora procede un
documento y dejó sin
terminar la frase siguiente acerca de que ya habían
transcurrido siete días. Y pasarán por lo menos otros
tantos hasta que la Interpol
dé un dictamen y luego vendrá un debate de nunca
acabar porque todo lo referente a este asunto ha sido objeto
de demasiadas manipulaciones por parte de un poder mediático
transnacionalizado, al punto de que los medios más
importantes ni siquiera pertenecen a los países en que se
publican.
EL
CAMPAMENTO DE LA DISCORDIA
El
campamento que las FARC tenían en territorio ecuatoriano, a
dos o tres kilómetros de la frontera con Colombia ha sido
definido de diversas maneras. Para el gobierno colombiano era
una base guerrilera desde la cual se atacaba a su país. Para
el gobierno ecuatoriano era una instalación no autorizada de
la que no tenía conocimiento. La misión de la OEA que
recorrió el lugar lo encontró un poco modificado, dijo la
embajadora peruana que integró el grupo, debido al ingreso de
militares, policías y expertos ecuatorianos en criminalística,
pero también por la naturaleza y agregó De lo poco que
encontramos hemos podido apreciar construcción de madera de
poco tiempo, pero también una trocha (senda) que se advierte
tenía un tiempo prudencial.
En
ese campamento se encontraban los jóvenes mexicanos que
murieron en el bombardeo y la estudiante que sobrevivió y
también estuvieron otros, que tuvieron la suerte de haberse
ido antes del bombardeo. Se trata de dos jóvenes chilenos que
dieron una conferencia de prensa al regresar a su país,
regreso que hicieron en bus, por eso su testimonio se conoció
días después. Son militantes del Partido Comunista, por lo
que no faltará quien cuestione sus dichos, pese a que aclaran
muchas cosas. Ellos, y otros, asistieron a un congreso público
y conocido de la Coordinadora Continental Bolivariana, de la
que son parte
diversas organizaciones latinoamericanas y europeas, no es una
coordinadora guerrillera. Uno de ellos tenía el encargo de un
medio de entrevistar a algún miembro de las FARC y aunque ésta
es reconocida en esa Coordinadora como fuerza beligerante, no
había ninguno.
Entonces
buscaron la forma de llegar hasta ellos y un contacto los guió
al campamento al cual llegaron mojados por la lluvia y les
prestaron los uniformes con los cuales aparecen en las
fotografías publicadas por el gobierno colombiano. Se
llevaron la sorpresa de encontrar ahí a Raúl Reyes, que fue
quien les dio la entrevista que buscaban, misma que publicaron
en el periódico El Siglo(www.elsiglo.cl).
Describieron el campamento como una oficina de enlace
internacional para el canje humanitario y aunque vieron mucha
seguridad no les pareció un cuartel guerrillero. En la
entrevista, la última concedida por Reyes, éste hace un señalamiento
que indica que en Colombia había una posibilidad de alcanzar
la paz : Claro que sí, nosotros estamos abiertos a eso y
bienvenidas todas
las expresiones a favor del canje y a favor de la salida política
al conflicto interno colombiano.